jueves, 5 de abril de 2012

panfleto racialista

Sin mayor rodeo ni paseo, la proclama racialista trascendental, más allá de cualquier ápice de discriminación: Las razas entre seres humanos existen y jamás lo duden, cada uno es representante de una especie que es genéticamente transmisible con las demás especies, cuya familia es la humanidad.

El racismo en su concepción lleva injerto la exacerbación del sentir racial, esa exageración es lo que lo convierte en una enfermedad mortal. Tras extraerle esa connotación irritante al racismo, este se transfigura en racialismo. Plantear las diferencias raciales, mas no discriminarlas.

Si todos somos iguales porque un blanco no es negro. Díganme loco pero si veo un hombre negro parado al costado de uno blanco, jamás diría que ambos son iguales porque hay una evidente diferencia de color. Tanto así que siento vergüenza ajena hacerla notar.

Cada raza representa una adaptación a un ambiente distinto. Tendremos los mismos genes, pero no todos se activan por igual. Bajo esta premisa racialista, las diferencias entre negros y blancos no tendrían que reducirse solo a colores, simplemente no tendrían por qué reducirse.

En referencia al medallón olímpico, los negros son más aptos para realizar un mayor esfuerzo físico. Mientras que los blancos poseen una más amplia capacidad estratégica. De esta manera se entiende que un mejor esclavo fue el negro y un mejor amo, el blanco; sin hacer alusión a una mejor persona sino a una más eficiente. No por esto, pudo haber existido un blanco esclavo o un negro amo de nota sobresaliente.

Los negros son virtuosos al hacer del esfuerzo físico una diversión, de ahí no sorprende que entre los mejores guitarristas figuren los bluseros negros. Muddy Waters, Bo Diddley, Buddy Guy y B.B. King entre cientos. Sin embargo, los que incorporaron a estos negros dentro del sistema de mercado, aquellos que supieron como llevar ese talento al éxito fueron blancos. Sam Phillips, Leonard y Phil Chess fueron quienes hicieron de estos negros, inmortales.

O los equipos africanos en copas mundiales, siempre llevan un director técnico blanco, europeo del este por lo general. Por otro lado, es difícil imaginar un maestro de ajedrez negro; uno cholo sí me imagino, pero negro, eso sí no.

Tampoco es una regla pero a modo genérico, cada raza es mejor para ciertas actividades que otras. Como ya me fui en caldo hace rato: Discriminar es absurdo si lo más beneficioso es complementarse, de ese modo sacamos lo mejor de cada uno para lograr algo mucho mejor.

¡Viva el racialismo!

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